El estampado de metal (también conocido como estampado en frío) es un método de procesamiento en el que una máquina de estampado aplica presión vertical a una lámina de metal, lo que provoca que sufra una deformación plástica dentro de un molde. Este proceso no requiere calentamiento externo y es una técnica típica de trabajo en frío.
La historia del estampado de metales se remonta al principio de fundición de monedas por parte de los lidios en el siglo VII a.C. Hicieron moldes con patrones, cubrieron el metal correspondiente (generalmente oro o aleaciones de oro-plata) y luego lo golpearon con un martillo pesado para imprimir el patrón en la moneda. Hasta alrededor de 1550, el método de martillado manual cambió y el platero Marx Schwab inventó una máquina prensadora de monedas-, pero aún requería operación manual.
